El derecho a decidir
La despenalización del aborto en caso de violación es un proyecto de ley el cual fue archivado hace tres meses por la Comisión de Constitución del Congreso, por lo cual diversas organizaciones seguirán en pie de manifestar dicha ley.
En nuestro país, desde 1924 está legalizado el aborto terapéutico, es decir cuando esta práctica constituye el único medio para salvar la vida de la gestante o evitar en su salud un mal grave o permanente (artículo 119° del Código Penal).
Sin embargo, hasta la fecha el Ministerio de Salud no aprueba el protocolo de atención con lo que vulnera el derecho a decidir de muchas mujeres peruanas. A nivel latinoamericano, en Colombia y en México D.F. está despenalizado el aborto por violación sexual, el terapéutico y el eugenésico. En Argentina, Ecuador, Bolivia y Brasil está despenalizado el aborto terapéutico y por violación sexual. En el caso de Venezuela y Paraguay sólo está permitido el aborto terapéutico.
El 39% de mujeres son hospitalizadas por aborto incompleto y en regiones el 12% en Lima señalaron que afrontaron un embarazo no deseado porque no pudieron abastecerse de métodos anticonceptivos en el establecimiento de salud donde solían hacerlo o porque cambiaron de método al no encontrar en el establecimiento el que venían utilizando.
En la actualidad se mantienen presente diversas organizaciones que apoyan los derechos de la mujer, tales como: violación sexual.
Entre las cuales son: Movimiento Manuela Ramos, Prom Sex, CLADEM Perú, Demus, Centro de la mujer peruana Flora Tristán y católicas por el derecho a decidir.
Estas organizaciones se juntaron para realizar una recolección de firmas acerca de una presentación de proyecto de ley sobre estar a favor de la despenalización del aborto en caso de violación, campaña llamada “Déjala decidir”, la cual tenían como objetivo central que las mujeres de nuestro país, víctimas de violación sexual puedan tener el derecho a decidir sobre sus vidas.
Según Católicas por el derecho a decidir en base a sus estadísticas de encuestas sobre la situación del aborto clandestino en Perú, se estima que en nuestro país se realizan 371, 420 abortos clandestinos por año; es decir, más de 1,000 abortos al día.
Mujeres que apoyan esta organización y también son afectadas consideran que el Estado está en la obligación de implementar políticas públicas que garanticen la libertad de las mujeres a decidir sobre sus proyectos de vida y no obligarlas a maternidades forzadas. El Estado tiene que respetar el derecho a la vida, a la autodeterminación reproductiva, a la salud, a la no discriminación y a la información, en el marco de un Estado laico.
Los testimonios que nos brinda Eliana cano, coordinadora de católicas por el derecho a decidir, dijo que “Seguirán de pie a pesar de la indiferencia del estado, pues permaneceremos alertas para que se garanticen los derechos de las mujeres”.
Eliana afirmó que el presidente de la Comisión de Constitución del Congreso, Cristóbal llatas, dijo que “En agosto con la nueva legislatura, continuará el debate del proyecto de ley”, pues el proyecto de ley se archivó el 26 de Mayo del 2015 donde la Comisión de Justicia del Congreso decidió que con 4 votos a favor, 1 en contra y 2 abstenciones, el proyecto no va más.
Movimiento Manuela Ramos precisó que el proyecto de ley cuenta con el respaldo de más de 64 mil ciudadanas y ciudadanos que apoyan la despenalización del aborto en casos de violación sexual, y también informó que el Ministerio Público del Poder Judicial ha emitido informes favorables sobre la propuesta.
Según María Elena Reyes, promotora de iniciativa y también directora de Manuela Ramos argumenta que la iniciativa es reivindicar el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos en caso de violación sexual y hay varias razones, que según la actual penalización que está en el artículo 120 del código penal vulnera la autonomía, procede con libertad, re victimiza e induce al aborto clandestino y como norma del derecho penal es ineficaz porque actualmente las mujeres siguen recurriendo a una opción de riesgo como es el aborto clandestino.
María Elena Reyes, expone que “Es una ciudadanía activa que piensa que esta situación se tiene que transformas para mejorar la calidad de vida de las mujeres, y reconocer sus derechos, pero sobre todo comprender el debate a nivel constitucional”. “Mientras hablamos esto sigue sucediendo”, “No pensar en las mujeres es vivir de espaldas a la realidad en los tiempos que estamos viviendo”, “No hablo desde mi posición personal, hablo por el respaldo que tenemos”.
Entonces ¿Qué opina el pueblo peruano?
Según resultados de CLADEM Perú, una encuesta de la Universidad de Lima realizada en el 2010, el 57.2% de población de Lima aprueba la despenalización de aborto por violación sexual y el 75.3% de personas del nivel socioeconómico más alto opina lo mismo.
El Centro de la mujer peruana Flora Tristán apoya la campaña “Déjala decidir” y a pesar de que el proyecto se haya archivado, continúan con la intención y no se detendrán, por lo que nos cuentan que su nueva iniciativa es esperar a que en agosto se reanude en la Comisión Constitucional del Congreso, las frases que representan esta organización son “Quiero ser madre por elección, no por violación”, “Los embarazos forzados no son violencia”.
Rosa Villanueva es feminista, representante y coordinadora de Flora Tristán, centro que defiende los derechos de la mujer en cuanto a violencia, feminicidio y agresión sexual, explicó que las pro vida son esas jóvenes aguerridas, admirables que pusieron su cuerpo desnudo como única arma para defender sus derechos.
El respaldo de dichas organizaciones son la recolección de 64, 000 firmas que han obtenido y esperan que se respete la dignidad de las mujeres y se las deje decidir, no piensan rendirse, pues piensan que aún no ha terminado “las mujeres seguimos atentas, seguimos en pie”.
Las organizaciones que continuarán manifestando dicho proyecto, estarán en constante movimiento e impacto en redes sociales, y seguirán reclutando personas, las cuales ya se encuentran asistiendo a marchas donde defienden el derecho a decidir de las mujeres.